Vamos a reflexionar un poco sin ámbito de filosofar, sin entrar si nos engañan o nos están embaucando con argumentos que realmente son aceptables, pero no creíbles, y no discutimos por la ignorancia que tenemos sobre el mercado del arte. Cuando hablo de arte no me refiero exclusivamente al arte pictórico ni escultórico, porque arte es todo aquello que realiza un artista, y artista es la persona que crea o produce arte.

Cartier ha realizado autenticas obras de arte en Joyas como la Corona Cartier, realizada para la reina Victoria Eugenia, grandes ebanistas con sus muebles como Andrè-Charales Boulle del siglo XVIII, el arte del tapiz con los de Goya Museo del prado, Rafael en la capilla Sixtina basados en los cartones que realizaban los artistas, esculturas de Jaume Plensa, un óleo de Hugo Fontela o también Richard Estes. Ante tan amplia perspectiva en que se compone el mundo del arte, es prácticamente imposible que según el objetivo deseado uno sea conocedor de lo que tiene o quiera adquirir, así que precisa sus dudas antes de tomar una decisión.

” Saber diferenciar entre el valor y el precio”

Ahora bien, una vez esta convencido para efectuar la adquisición, hemos de saber diferenciar el valor y el precio. En el precio no hay discusión en lo que tú deseas pagar, como por ejemplo en una subasta, en la cual hay un importe de salida, pero el precio de adjudicación es la persona interesada que pujando, ya sea por un objeto, obra de arte etc. , hace que sea el precio del mismo.

“Consecuencias”

Una vez efectuado este pensamiento cogemos conciencia que estamos a frente una extraña situación que además nos podria incomodar ante la decisión que hemos tomado.

Creo que no hay causa ni motivo porque si tu objetivo es disfrutar y admirar esa adquisición cumplido esta, no obstante nos incomodaremos si nuestro objetivo era adquirir algo a un bajo precio creyendo que hacemos una buena compra, pero peor sería haberla realizado para hacer una inversión para obtener una rentabilidad a no muy largo plazo.